Nubes de esperanzas.

I
Otra vez solo, otra vez la oscuridad, de nuevo en la lluvia no lo puedo evitar, son ya sentimientos natos en mi, que me queman, consumen y ahogan, que me subyugan y afligen, me crucifican delante de todos y yo en silencio, sentimientos muertos, no muerto como falta de vida, si no muertos de mi muerte.
Resignado ya al abandono, desechado por el olvido, carcomido por las dudas y ansiedades, siempre soy yo… Ese el dudoso, el inseguro, apostado por una muerte, muerte rápida, sin dramas, sin llantos ese soy yo anhelado desvanecerme.

Pues aquí me encuentro, ya decidido, con todo listo, drogas, analgésicos, hojillas, cigarros, fuego, cualquier cosa que me sirva para hacer llegar mi fin, preparado para todo, mi fin…
Ya estoy listo pienso, imaginando, queriendo saber que piensan, que piensan ellos, las sobras que me rodean, quienes dicen quererme y acompañarme, o las sombras que me abandonaron, los seres que nunca estuvieron y quienes murieron dejándome en mi soledad, saber que piensan.
II
-Quien dijo nunca abandonarme-
Me decepciono, si quiere soledad que solo este, ya desisto de él, ya no tiene reparo, ya es un adicto al dolor, a los placeres y a su estúpido hedonismo que lo volvió más distante, más grosero, mas de lo que odio ¿Por qué, por qué no puede ser como yo? Me pregunto cada día, pero ya desisto de él, si no se vuelve un yo, un monótono mujeriego, irresponsable para las responsabilidades y responsable a las irresponsabilidades, con aires de grandeza, pues nunca ni ahora ni después tendrá mí apoyo, ya solo esta que solo se quede.

-Quien me abandono y volvió-
Aquí me encuentro a su lado, culpable de su dolor, de su soledad, no le debí abandonar aquella vez, cuando por primera vez él me necesito, cuando de verdad tuve que ser su hermano mayor, ahora pago lo que hice, volviendo su alma tan sola y negra, tan cansada con tan solo un cuarto de sigo de vida, lo dañe, solo quiero enmendar, remediar todo, complaciendo, queriendo llenar sus vacíos, autolesionando mi corazón apoyando sus acciones, aquí estoy intentando rescatar quien está solo.

-El que nunca estuvo-
Soy yo no más nadie, si él no me acepta es él el errado, no me importa lo que piense, no me importa lo que sienta, no me importa lo que me diga, solo es un pedazo de mi salido de mis bolas y parido por una vagina con boca, fingiré quererle, fingiré entenderle, fingiré educarle, fingiré todo, solo lo utilizare, utilizare su triste y patética vida para yo ser feliz, ya solo lo deje una vez, que solo viva ya.
III
Respiro pensando en ellos, tan solo llevo tres, tres almas, tres mentes, tres vidas, tres ideas, no creo que me haya equivocado en lo que piensan de mi, no lo creo, llevo toda mi vida observando, escuchando y analizando, es lo que demuestran, no lo que dicen es esto lo que digo, sigo decidido en lo que hare, después de esto más firme en mi muerte estoy, lo hare hoy, esta noche, a la hora pautada, tal vez esta vez sí lo logre por fin, esta vez sí muera.
Ahora voy a por ti, quien me engendro, a quien espero ver allá en mi ansiado lugar de reposo, a ti quien perdiendo pido, ojala te vea y te lo pueda decir, me puedas perdonar y abraces, me beses como lo hacías, volver a fantasear conmigo, soñar en ser mejores, ojala lo hagas espero que sí.
IV
-Quien me amo, no me quiso dejar pero lo hizo-

No lo quise hacer, perdón, perdón hijo, no este así, no lo hagas, no lo pienses, me queman por dentro tus ideas de morir, me satura tus deseos de desaparecer, ya tu me hacías feliz; aunque no me puedas tocar, besar ni abraza hijo en ti siempre voy a estar, perdón de nuevo hijo, se feliz inténtalo, tu puedes, solo hazlo ¿Por qué no lo intentas? Eso a sido peor que mi muerte, eso me esta doliendo más que haberte dejado, eso me esta doliendo más que haberte dejado ¿Acaso no lo sientes? ¿No lo ves? ¿Has olvidado lo que te enseñe? No lo puedo creer, tanto que en ti confíe, ahora te conozco de corazón y… Aun así después de descubrir tus demonios hijo te amo y te perdono, de nuevo te lo digo, se feliz tu puedes, aunque sientas que no tienes logros, que nada tiene sentido, aunque solo te veas, aunque te frustres y llores, te lamentes y sufras, eres un luchador, un alma fuerte eres tu, más nadie; mis esperanzas están en las estrellas, en la luna, en el sol y en las nubes que tanto admiras, si ahora lo sé, ya se cual es tu cosa favorita, son las nubes, ojala lo hubiese sabido antes, allí están postradas esperando por ti, echas para ti, alcánzalas hijo, pero no así no en tu muerte. Aquí te esperare hijo, a su tiempo, cuando menos te lo esperes nos reuniremos, estaremos juntos, te besare, te abrazare, te cocinare, te aplaudiré, hare que me escribas esas cartas de amor que tantos admiran, esas cartas que le escribías a tus amores, ahora eso lo sé también, mi gran don de amar ya se a quién lo herede, te lo deje a ti. Cuando nos reunamos todo eso que extrañas lo hare realidad, te perdono, sépalo hijo si lo perdono, sea feliz hágalo inténtelo… Y recuerda no estás solo mientras las nubes están en el cielo.
V
Luego de horas, de minutos y segundos pensándolo, fue ella quien de nuevo me detuvo, fue ella quien me ilumino, fue ella aunque sin estarlo me salvo, fue ella quien en una nube me hablo, en una nube me rescato, en una nube me elevo al cielo, fue ella de nuevo quien frustro mis planes suicidas, quien me dio esperanzas.

Pase el resto de la noche conversando con ella, respondiendo sus preguntas, conociéndonos más de lo que ya lo habíamos hecho, parecía un psicótico riendo, llorando, peleando solo, pero allí estaba sentado, conversando con ella, llenándome de nuevo de ilusiones nuevas, de sueños y razones para vivir, no era ella, era yo mismo resolviendo mi vida, pero esa fue la razón que le quise dar, era yo dándome un inicio, digo que es ella pues en ella me inspire a continuar; pasaron más las horas, sin contar los minutos de nuevo amaneció, el sol salió y calentó mi cara, a mis odios el sonido de los pájaros llego, admire el inicio del amanecer por la ventana, ya decidido de que no lo haría ni intentaría matarme más, era momento de superar esa etapa, era momento de seguir, insistir y persistir, solo habían dos cosas simples por hacer. Desechar mis herramientas de tortura, navajas, drogas que comprendes desde pastillas hasta de las que se esnifan, esa noche iba con todo mi arsenal, con todo a ponerle fin a mi historia de terror y como un común cuento de terror al salir el sol renació la esperanza, renació de nuevo lo que pensé alguna vez estaba muerto, deseche todo, sonreí y una última lagrima de ese dolor en mi cara rodo. Respire y supe que supere todo, ya solo me quedaba una cosa absurda por hacer para culminar mi intento de tragedia, era tal vez un capricho tonto, pero lo quería hacer, algo cliché, tenía que salir a ver las nubes del amanecer.

Eran mis nubes favoritas, esas nubes naranjas, naranjas por ser las primeras en recibir los primeros rayos del sol, que tienen formas esplendidas, como de un campo de batalla colonial, esas nubes decidido iba a ver.
Ajuste mi calzado, seque mis lágrimas, me levante de nuevo, use mi chaqueta, pues a esa hora la brisa mañanera es fastidiosa para mí, limpie mis lentes lleno de grasa y descuidados, tome algo de dinero ya que pensé en desayunar, comenzar de nuevo requiere cosas nuevas.
Comencé a caminar, escuche de nuevo los pájaros, esos cantos mañaneros que tiene ellos, alce la mirada, comencé a admirar las nubes y seguía caminando, descuidado, solo admirando las nubes, las miraba mientras pensaba el sabor del juego que iba a degustar… Un ruido, un golpe,  un destello, todo se volvió rojo oscuro y desierto; así sin sorpresas sangrientas, sin dramas, sin llantos traumáticos, sin drogas ni cortadas, como unas horas antes lo anhelaba lo ansiaba, como de verdad lo quería llego, llego la muerte solo con un ruido, el ruido del vidrio roto, solo con el olor del caucho quemado en el asfalto, solo con el destello de un descuido, solo con una sensación.

Libertad al fin, en un segundo paso, no como una vez lo planee pero llego.

Si quien dijo nunca abandonarme y solo me dejo, si quien me abandono y luego volvió, si quien nunca estuvo conmigo y me utilizo, por qué no he de reunirme con quien me amo y sin ella desearlo me abandono…”







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